Una comisión mixta elige el equipo que adaptará el edificio de Dombate

CARBALLO

03 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Tres equipos de arquitectura presentaron sus propuestas para reformar el proyecto del edificio que debe albergar el dolmen de Dombate. Ayer se cerró el plazo dado por la Diputación para presentar ideas que consigan desbloquear la recuperación del yacimiento.

En los próximos días se formará una comisión mixta, en la que participarán técnicos de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta y de la Diputación. Este grupo será el encargado de elegir qué equipo de arquitectos hará frente a la adaptación del proyecto de ejecución a las exigencias de la Consellería de Cultura.

La construcción, que es el asunto que mantiene parada la rehabilitación del monumento, es un cubo de cerca de mil metros cuadrados con una altura de 10 metros. Este es una de las razones principales del rechazo de Patrimonio, que considera excesivos los tres metros de grosor de la cubierta que se habían propuesto.

En la reunión que celebraron miembros de la Xunta y la Diputación para sacar adelante el proyecto, ya quedó claro que había que rebajar la altura entre dos y tres metros. Este será el reto principal del equipo de arquitectos, porque deberán mantener la superficie, que tiene 35 metros por cada lado, siendo dos de ellas acristaladas, con la idea de que el dolmen pueda verse desde fuera como si estuviera en una vitrina.

En principio no hay problema para que el acceso a la construcción se realice desde la parte alta. Así, los visitantes, verán el dolmen desde arriba, por lo que serán precisos un mínimo de 6 o 7 metros de altura, lo que hará que la cubierta plana no deba llegar a los dos metros de grosor.

Otra cuestión es la necesidad de aligerar visualmente el edificio. Será necesario sacar de la construcción varios servicios. Los lavabos tendrán que ir fuera en un edificio anexo y lo mismo ocurrirá con la climatización, que es fundamental para la conservación de las pinturas, pero que ocupa un espacio muy grande, de unos 10.000 metros cúbicos, a causa de que el dolmen estará en una sala enorme. En este sentido se piden soluciones para cambiar el sistema de refrigeración y calor.

Paredes opacas

Tampoco gustó a los técnicos de la Xunta que las dos paredes opacas fueran de hormigón visto, por lo que se reclama a los técnicos el cambio en el fondo, que podría ser de tipo vegetal. En principio se prevé que las modificaciones permitan aprobar el proyecto de la parte más importante del plan de recuperación.

La creación de una comisión mixta pone de manifiesto la colaboración que hay entre la Xunta de Galicia y la Diputación desde la la reunión celebrada a principios de febrero, en la que los dos organismos pactaron un plan para sacar adelante la rehabilitación.

La primera medida ha sido la de contratar la instalación de una nueva carpa que sustituirá a la actual, que se encuentra muy deteriorada. Además se efectuarán nuevas excavaciones de cara a la construcción del edificio.

Las modificaciones propuestas fueron bien aceptadas por el autor de la idea que ganó el concurso convocado por la Diputación. Joan Santacana se mostró satisfecho con los resultados de la reunión de febrero.