La costa camariñana está plagada de lugares de ensueño lejos de las huellas de la civilización donde disfrutar del mar abierto
19 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Es difícil encontrar un municipio capaz de disputar a Camariñas el primer puesto en la lista de los que poseen las playas más bellas. Camariñas está bendecida por kilómetros de arena blanca. Hay donde escoger: desde playas urbanas a las que llegar andando desde la localidad hasta paraísos perdidos desde los que poder contemplar la silueta del Cabo Vilán y el mar abierto. Entre los lujos para la vista destacan los arenales de Trece y Reira, dos lugares a los que no se llega por carretera, sino por una pista ajena -o casi- al mundo del hormigón. Ni casas, ni farolas, ni aceras. Sólo naturaleza. Pero no sólo la zona de Reira y la duna de Monte Branco gozan de una peculiar belleza en Camariñas. En Camelle hay también playa urbana y no demasiado frecuentada, con el puerto y la localidad como parte del paisaje que se contempla desde la arena. No muy lejos de allí, en Arou, hay otro arenal urbano en el que poder disfrutar del Atlántico sin la presión de los turistas que saturan otras zonas. Siguiendo por la misma costa en dirección a Cabo Vilán está, aún más oculta, la playa de Santa Mariña, pequeña y escondida en medio de la abrupta línea de costa. Vale la pena también detenerse en la Xaviña, ya de camino a A Ponte do Porto desde Camariñas. El arenal cuenta además con barbacoas entre los pinos para poder cocinar allí. Al lado del casco urbano camariñán están Area da Vila, donde es habitual ver trabajar a las mariscadoras, y Lingunde, con un renovado acceso y bancos para poder sentarse. A la playa de Camelle se llega andando desde la localidad. El colegio y el centro de salud están situados allí casi sobre la arena. Posee un paseo que la bordea y que se encuentra en buen estado. Al arenal le faltan algunos servicios, como las duchas, de las que queda sólo la base desde el año pasado. La playa de Xaviña cuenta con las características de un arenal urbano, con barbacoas incluidas. Lo que le haría falta es una mayor limpieza. La playa de Arou, en el centro de la localidad del mismo nombre, ofrece servicios al visitante, que disfruta desde la arena del mar abierto. Lingunde se encuentra a un paseo de Camariñas. Hay áreas para dejar el coche y un renovado acceso para bajar a la arena. También se ha instalado una bancada corrida a lo largo de la playa. De reducido tamaño, permite gozar de las aguas tranquilas de la ría lejos de los ruidos del tráfico.