Los mariscadores esperan que el precio supere los 49,5 euros de ayer La medida coincide con la celebración, este fin de semana, de la fiesta de interés gastronómico
03 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?os mariscadores de Corme irán hoy a por percebe al Cabo Roncudo, una zona de marisqueo emblemática que permanece cerrada durante todo el año y sólo se abre, de forma excepcional, en Navidad y durante esta semana, coincidiendo con la fiesta de exaltación de este producto. Los vendedores confían en que esta circunstancia, unida a la iniciativa de venta a particulares, que también se pone en marcha esta tarde, contribuya a relanzar los precios y reduzca la dependencia de los compradores habituales. El precio del percebe es muy variable y está muy ligado a la voluntad de los intermediarios. Ayer, por ejemplo, se pagaron los mejores a 49,50 euros el kilo aunque se espera que durante el día de hoy, con la apertura de la zona del cabo, el precio suba considerablemente. «Se mañá van a este precio é mellor tiralos», señalaba una mariscadora, ayer por la tarde. Además uno de los motivos que probablemente marque una tendencia alcista en los precios es la cita gastronómica que tendrá lugar en la localidad cormelana los próximos días 6, 7 y 8 de este mes. Romualdo Lista es la persona de la comisión encargada de adquirir el producto. Tiene pensado comprar durante toda la semana porque necesita mucha cantidad. Es consciente de que el día fuerte es hoy, por lo que ayer su puja máxima se quedó en los 27,5 euros. A partir de ahora, tanto él como el resto de compradores tendrán competencia. Las personas particulares podrán entrar en la subasta y adquirir lotes de hasta tres quilos. Hasta el momento sólo podían hacerlo cuando se realizaba la limpieza de aquellas rocas que daban un producto de pequeño tamaño. Las percebeiras, por su parte, se quejan por la cantidad de limitaciones a las que están sujetas: «Só podemos traballar tres horas ao día porque neste tempo hai moito mar e despois nin tan sequera podemos levar un puñado máis da cota para comer na casa», indicaba una de ellas. Además están los furtivos, el peligro del trabajo y la situación deficitaria que vive la cofradía.