BERRO SECO
05 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LAS GRANDES tragedias suelen tener viajeros de primera y segunda clase. Todo el mundo recuerda que durante el Prestige se le pagó lo suyo a los marineros y a algún que otro municipio bautizado por el fuel. Pero otros empresarios que perdieron su dinero no recibieron el mismo trato, ni otros ayuntamientos donde cayeron tres bidones menos de petróleo. Las mariscadoras cobraron de aquello, pero no lo hicieron después las de Corcubión cuando su ría se cerró con una tragedia de segunda clase. Ahora en Cee se corre un riesgo similar si no se toman las medidas necesarias a tiempo. Cierto que la localidad se llevó la parte más gorda de la bofetada propinada por la lluvia. Pero la Administración no debería olvidar que hay vecinos en Sardiñeiro que se han quedado a dos velas, y que en Corcubión no tienen ni un euro con que reparar los destrozos no buscados en la casa da cultura.