El juzgado de Primera Instancia de Corcubión desestimó le demanda que previamente ya había rechazado la sala de lo contencioso en Santiago, según la cual un conductor, en que en el año 2003 chocó en Zas contra un lobo, pedía al Tecor societario de la zona -la sociedad cinegética San Roque- que se hiciese cargo de los 2.300 euros que costó la reparación del vehículo. La nueva sentencia repite en gran medida los argumentos de la anterior: en primer lugar, exonera a la Administración de cualquier responsabilidad por considerar demostrado que el lobo, un macho de unos cuatro años de edad y 35 kilos de peso, estaba en terrenos propiedad del Tecor de la sociedad cinegética San Roque. El cánido se cruzó al Nissan Primera que conducía Fernando Carrillo en la AC-441, la vía que transcurre entre Berdoias y A Pereira. Sin embargo, el juez tampoco hace responsable a la sociedad cinegética, por considerar que el lobo no forma parte de las especies autorizadas para la caza en la zona. Por esa razón, será el propio conductor el que deberá hacer frente a la factura de la reparación de su vehículo, además de pagar, por mandato judicial, las costas derivadas del proceso contra el Tecor de San Roque.