ARA SOLIS | O |
10 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.HAY DÍAS en los que, sinceramente, no vale la pena levantarse de la cama. El de la Mujer Trabajadora, por ejemplo. O el Día de los Enamorados, o el del Padre, o el Día Internacional sin Armas -que seguro que existe-, o el Día de las Letras Galegas. También hay el Día de la Tolerancia, y el de los Voluntarios, y el del Libro -infantil y para adultos-, y el de las Personas con Discapacidad, y el de la Preservación de la Capa de Ozono... Y seguro que dentro de unos años habrá también el de los que Aparcan Bien, Cruzan en Verde y Respetan los Vados. Y, ya puestos, el Día Mundial de la Costa da Morte como destino turístico. Los días en los que tiene que celebrarse algo para recordarte que ese algo -o alguien- existe, sinceramente, no vale la pena levantarse de la cama. Porque mujer, enamorada, padre y lector o lectora en gallego se es o no se es, pero cuando se es, se es todos los días, todas las semanas, a todas horas, no una sola jornada y porque los distintos organismos (y comercios) te lo recuerden. Si en esas fechas especiales se limitan a regalarte una flor, emitir una película, llevar una pancarta, o gritar por un megáfono, francamente, no merece levantarse de la cama. Vale que hay que pelear por la tolerancia, la igualdad, la paz y los derechos varios. Pero eso hay que hacerlo todos los días y no cuando lo marca el calendario. Los ayuntamientos de la zona no deberían gastarse ni un duro en conmemorar esas jornadas y el dinero que se ahorrasen, por ejemplo, podrían destinarlo a cuestiones más prácticas. ¿Quieren que las vecinas de esta zona celebren el día de la mujer trabajadora? Pues hagan un esfuerzo porque las guarderías sean una realidad en todos los municipios. ¿Quieren conmemorar el día de las personas con dificultades de movilidad? Pues acaben con las barreras arquitectónicas. Déjense de regalitos. Si no, no vale la pena levantarse de la cama.