Reciclar

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

06 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

DE MUY poco sirve que unos pocos acudan con sus bricks y sus envases de plástico a los contenedores de reciclaje si un buen puñado de bárbaros tira motores de coches o cascotes de obra a los recipientes. Tal vez sea mejor eso que deshacerse de ellos monte abajo, pero no se trata de elegir el menor de los males, sino de hacer las cosas bien. A estas alturas de siglo ya no hay excusas. Como se ve que por las buenas muchos no entran, habrá que aplicar mano dura. Los residuos deben eliminarse de un modo correcto, y quien no lo haga, que recicle las multas que le caigan. Eso como mínimo, porque quienes trabajan en los camiones de recogida afirman que de cuando en cuando se encuentran gallinas (vivas), gatos (vivos) o perros (vivos). Dada la escasa sensibilidad de quien se deshace así de animales, se supone que tampoco le molestará pasarse una temporada en la cárcel.