PASABA POR AQUÍ
24 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.ES CURIOSO como lo más difícil que puede ocurrir en una comarca es mantenerla intacta. Es curioso que haya que luchar y legislar para algo que parece de sentido común, como proteger y cuidar los penedos de Traba y Pasarela. Para que no se los coman las canteras. Cabo Vilán, ese paraíso, dejó de serlo cuando le pusieron una factoría. En parte se lo comieron los peces. No hay fábricas en Doñana ni en Ordesa. No se trata de evitar el progreso, sino de preguntarse por qué las salvajadas siempre le caen encima a los más pobres. Dicen que así hay más trabajo. Y que las grandes urbanizaciones dan más dinero. Pero basta con pararse a mirar quienes son los que se forran. Es como si en nuestra casa decidimos aparcar el coche sobre los rosales. Con lo fácil que sería elaborar un plan urbanístico común y delimitar zonas para distintos usos. Para aparcar están los garajes.