Competencias

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

22 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

NI EL Estado ni los ayuntamientos ni ninguna Administración le va a garantizar a nadie la calidad de vida. Hay ejemplos que ponen de manifiesto que la cosa pública tiene toques de película. Si a usted, por ejemplo, le aparece un lobo y se pone a parir en la puerta de su casa, es lógico que se alarme, más aún si tiene hijos. Y lo natural es que llame a la Guardia Civil, que se acercará por el lugar, pero, como no es asunto de su competencia, se irá por donde ha venido. Luego llegarán los de Medio Ambiente. En el caso que nos ocupa decidieron que el animal salvaje lleno de dientes que tiene por felpudo no parece lobo, así que tampoco es cosa suya. Puede llamar al Ayuntamiento, pero tampoco es cosa suya. Y mucho menos en festivo o por la tarde. Pero no se le ocurra tocar al bicho porque seguro que se lo llevan preso o lo linchan los ecologistas. Mejor cámbiese de casa.