El mirador | Las monjas de Baio cambian de residencia Son tres y llevan desde 1992 realizando su labor humanitaria y pastoral en la Costa da Morte, ahora se van a ayudar en otros lugares donde las necesitan más
24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Poco se sabe de ellas porque, desde que llegaron, se dedicaron a ayudar, en silencio, a sus vecinos. Se conoce ahora su marcha y seguro que muchos las echarán de menos. En un piso de Baio viven tres hermanas de la orden de las Carmelitas Misioneras. La congregación tenía instalaciones en A Coruña, pero quería ayudar en otros sitios. Hablaron con Rouco y de aquella charla salió la Costa da Morte como objetivo. Y abrieron sucursal en Baio, en una vivienda en la que han ido rotando a lo largo del tiempo. María Jesús lleva nueve año allí, siete Milagros y dos Pilar. En todo ese tiempo han conocido a mucha gente realizando su labor pastoral. Desde clases de religión en el colegio hasta ayudar a organizar coros por las parroquias. Los ancianos y los enfermos a quienes han visitado, seguro que se han quedado con un buen recuerdo. Han trabajado por 14 parroquias y ahora cambiarán de escenario. La orden las traslada a otros lugares en los que, parece, hacen más falta. Los caminos del Señor, se sabe, son inescrutables. Cada una seguirá sus propios pasos. Una de ellas se va a Santander, otra a Oviedo la tercera a Vitoria. «Nos llevamos el cariño de la gente, porque esto ha sido para nosotras como pertenecer a una gran familia», explica María Jesús. La semana que viene su piso quedará vacío y estarán ya ayudando en otra parte, donde seguro que las aprecian igual. Porque ellas son monjas modernas, de esas que visten de paisano y van en coche. «Decidimos hace años dejar los hábitos para insertarnos mejor en la realidad», explican. Y al menos en Baio, seguro que lo han conseguido.