Esas cosas

| S. GARRIDO |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

08 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

DE UN tiempo a esta parte, en variados puntos de la comarca aparecen ciertos restos de rituales, llamémosle esotéricos, que prueban que estas creencias y prácticas, lejos de disminuir, crecen. Uno pensaba que el devenir de los tiempos dejaría en episodios orales de la niñez, aptos para recordar en conversaciones mundabas de sobremesa, los ritos y ceremonias que buscan el remedio a no sé cuántos males de la vida. Pero, no. Los hubo, los hay y, a lo que se ve, los seguirá habiendo. «Esas cosas», dos palabras con las que aludir a cuestiones muy complejas -recomiendo lecturas de los catedráticos de Antropología Lisón Tolosana, Marcial Gondar, Mariño Ferro y hasta Pío Baroja-, siguen formando parte de nuestra identidad, para bien y para mal. Amores, salud, suerte, ¡tantos quedan que aún confían en que estén en manos de un semejante! ¿Estarán?