BERRO SECO | O |

21 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

UN PLAN general puede quemar a un alcalde y a su gobierno. Así que, antes de chamuscarse, conviene aplicar recetas de prevención útiles. Y la mejor es la que incluye mucha transparencia, consenso y la corresponsabilidad de toda la corporación. Se hace imprescindible además grandes dosis de lealtad institucional y, sobre todo, coserse los bolsillos. No hay riesgo de intoxicación.