El área de expansión de Muxía reconocida como zona urbanizable en el PXOM es la de O Vilar, calificada como suelo urbanizable delimitado. El Ayuntamiento de Muxía firmó, a finales del año pasado, dos convenios con las empresas que pretendían hacerse cargo de la urbanización y explotación de las dos parcelas de crecimiento marcadas en los nuevos planos. Aunque hay parcelas de algunos particulares, la mayor parte del terreno pertenece a la empresa madrileña Lábaro (la parcela 2, con 193.000 metros cuadrados) -que ya ha empezado también a anunciarse en Fisterra-, y a Muxía Grupo Inmobiliario S.L., que posee más de la mitad de los 117.000 metros cuadrados de la parcela conocida como 1. Esta compañía está formada, en su mayor parte, por familiares de cargos políticos de la zona. Otra de las secciones de expansión futura es Chorente, calificado ahora como zona urbanizable no delimitada, lo que significa que está pendiente de la presentación de un plan específico. En esta zona, según la oposición, el principal beneficiario de la recalificación es un familiar directo de la primera teniente de alcalde de la localidad, Antonia Martínez. Hermana Porto aseguró que «non parece legal que un alcalde firme un convenio coa súa irmá», y además explicó que «nos próximos quince anos, só se construirá en terreos de amigos do alcalde e cando estes se rematen, nos da familia dunha concelleira». Según Blanco Rodríguez, los dos convenios negociados son muy beneficiosos para el Ayuntamiento, ya que ponen en sus manos 23.000 metros cuadrados de terreno además del 10% del total urbanizable, que las dos empresas pueden adquirir por 100 euros el metro cuadrado al municipio. Además, explica Blanco, serán las compañías las que urbanicen la zona, es decir, que construirán calles, pondrán alumbrado y dispondrán traída de aguas y saneamiento sin que el Ayuntamiento tenga que aportar un solo euro. «A xente pensa -dice Blanco- que a redacción dun Plan Xeral é unha cuestión política, pero nós temos que cumplir cos requisitos técnicos, de feito queriamos urbanizar máis zonas, pero as leis non o permiten». Además, dice el regidor, no resulta fácil encontrar una empresa que compre terrenos y se siente a negociar tal y como se hizo.