BERRO SECO | O |
28 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL DINERO recibido por el Prestige no es una ventaja. Nadie se puede alegrar de una fuerte indemnización por un grave accidente del que siempre quedarán secuelas. Además, el reparto no ha sido justo. No todos recibieron en la proporción de sus necesidades ni del daño sufrido. El progreso no se consigue con limosnas, sino con inversiones, y las más fuertes siguen pendientes.