Enrique López Veiga aseguró ayer que la Xunta está intentando solucionar el problema de los bateeiros de Corme, un grupo de mariscadores y marineros que apostó por el cultivo del mejillón en bateas y al que la crisis del Prestige puso al borde la quiebra. Los bateeiros todavía no han cobrado nada de las ayudas, pese a que el fuel les hizo perder cientos de toneladas de producción justo antes de ponerla en el mercado. Según López Veiga, ese problema tenía que haberlo solucionado el Gobierno central a través del Instituto de Crédito Oficial, pero no lo ha hecho. «O Goberno central -explica- tivo nestes temas unha lentitude que non tivo a Xunta». López Veiga asegura que está intentando ayudar a resolver el problema, algo que podría hacerse a través del Igape mediante créditos puente. López Veiga lamentó haberse enterado tarde del problema de los mejilloneros: «Esta xente tiña que ter un trato preferente», comentó.