PASABA POR AQUÍ
23 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LOS HAY que tienen a sus padres en un geriátrico más o menos cutre y que los van a visitar una vez al mes, justo el día en que el anciano cobra la pensión. Se justifica diciendo que la vida moderna, ya se sabe, no deja tiempo libre, y que el amor se demuestra lo mismo el día de pago que otro cualquiera. A ver a quien le cuela. Los hay también que cada cuatro años se pasan a abrazar e invitar a churrasco a sus hermanos de la diáspora. Coincide también, lo que son las cosas, con elecciones. Y mira tú, que no hubo mejor momento para realizar hermanamientos y exaltaciones de la vieja Galicia por los pagos argentinos. Que los políticos vayan a Argentina no sólo es legítimo, sino también loable. Y que se interesen por los gallegos que tuvieron que salir a buscarse a la vida y no los olviden. Pero nuestros emigrantes acabarán aprendiendo a distinguir lo que es amor y lo que es interés. Esperemos.