BERRO SECO | O |

28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

O ALGUNA consellería se ha vuelto más rigurosa que en casos anteriores, como el de cabo Vilán, o no se entiende que la planta de Pescanova de Touriñán siga siendo una promesa. Del bombo y platillo se ha pasado al mutismo absoluto. Fraga anunciaba que en seis meses ya tendría licencia. Pasaron casi dos años y los papeles siguen corriendo de despacho en despacho.