PASABA POR AQUÍ
08 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA POLÍTICA local es muy cercana al ciudadano. Tanto que a veces da la impresión de que va a llegar a las manos. El público acude a ciertos plenos como quien va al cine. Los hay que incluso se llevan las pipas. Es normal, porque al fin y al cabo lo que se presencia allí tiene en ocasiones mucho más de teatro o de película que de labor constructiva para mejorar las vidas de los vecinos que, se supone, es el objetivo. Uno se pregunta si la función de la política local es tan sólo la de despellejarse mutuamente, acusarse vagamente de vagos trapicheos, insultarse decorosamente y quejarse amargamente de la mezquindad del oponente. A la gente, que se sepa, le importan cosas que tal vez sea bueno recordar: el empleo, el precio de la vivienda, la limpieza de sus calles, las buenas comunicaciones, las becas, las guarderías, las actividades para llenar el tiempo de ocio¿ Para el resto están los ring de boxeo.