BERRO SECO | O |

21 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA GUARDIA Civil le echó el guante a unos jóvenes convertidos en farmacéuticos de la noche. Tenían 12.000 pastillas, esas a las que muchos menores acceden con facilidad en las zonas de movida. Sanidad se desgañita y gasta sacos de euros en campañas para que cuidemos el cuerpo. Un poco más de control sobre los pastilleros haría mucho bien a la salud pública.