Del Salón Villa de París a Pull&Bear

Luís Pousa Rodríguez
Luis Pousa A CORUÑA

CARBALLO

Crónica | Un edificio de cine

13 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

En la medianoche del 17 de octubre de 1999 echaba el cerrojo el París. Bajó su histórico telón con una película ramplona - La guarida - y desapareció para siempre de la cartelera. Era el final a una aventura cinematográfica emprendida en julio de 1908 por el empresario Eduardo Villardefrancos y que se extinguía, tras 90 años ininterrumpidos de proyecciones, al contratar el grupo Inditex el alquiler del inmueble para instalar un local de Pull&Bear. Se trazó así una carambola para la historia. Porque el París, ubicado en el número 8 de la calle Real, ya había sido antes de 1908 una distinguida tienda de moda. Era el Salón Villa de París, del que se recoge aquí una fotografía tomada por Pedro Ferrer en 1907. En el padrón de 1894 aparece el comercio del señor Espejo en el bajo, un dato que confirma la noticia recogida en La Voz en 1897 cuando informa de que «en el Bazar de la Industria, casa número 8» estrenó José Sellier sus primeras filmaciones. El censo de 1899, el último del siglo, también apunta que el bajo es un comercio y que en los pisos primero y segundo vive el carpintero Nicolás Suárez Méndez, su esposa e hija. El portal nunca volverá a tener inquilinos. En 1900, el propietario Ángel Taibo y Area pide permiso al Ayuntamiento para construir una nueva planta donde instalar los talleres Villa de París (antes en el número 36 de la misma vía) en la esquina de las calles Real y Torreiro. Según el expediente municipal, el inmueble tendrá dos cuerpos: planta baja destinada a comercio y otra a confección de trajes. El prestigioso arquitecto Julio Galán firma en enero de 1908 un proyecto para añadir un ático para galería fotográfica. En julio, Villardefrancos se hace con el edificio y tiene una idea brillante: mantiene el nombre de París para su sala de proyecciones. Casi un siglo después, aún luce el letrero «Cine París» en la fachada del Pull&Bear.