Mucha fachada

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

06 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

AHORA LA moda es construir fachadas marítimas. En las obras, como en todo, también se marcan tendencias. En algún lugar tiene que haber un ideólogo, una especie de Chanel en el mundo del hormigón, que decide qué es lo que se lleva. En los tiempos que corren quien no tiene una fachada marítima no es nadie. A este paso le acabarán poniendo una en Zas o en Vimianzo. La temporada pasada lo que arrasaba eran los paseos marítimos, y un poco antes, las casas de la cultura, pero ya están algo pasadas. No es muy descabellado que el año que viene lo que arrase sean los palcos de música o las fuentes neobarrocas. Lo malo de las modas es que muchas veces no tienen en cuenta las necesidades reales. Si lo que uno necesita es ropa interior, no parece muy lógico gastarse los cuartos en chaquetas. Si lo que hace falta son alcantarillas, que se esperen las fachadas.