?ueve resultados negativos han sido la causa de que la Consellería de Pesca decidiera abrir al marisqueo la ría de Corcubión. Los análisis corresponden a cinco muestreos distintos y se ha notado que los niveles de hidrocarburos están por debajo de los límite desde el 18 de mayo. De todos modos, el director del Centro de Control del Medio Marino, Juan Maneiro, señaló que se mantendrán los controles de forma indefinida, como ocurre en toda la costa después del accidente del Prestige , pero en este caso serán más intensivos, porque todavía no se ha determinado oficialmente el origen de la contaminación que llega a la ría a través del río Brens. De todos modos, las medidas que Ferroatlántica ha tomado desde que principios de este año son una de las razones de poder abrir la zona. El martes se tomarán nuevas muestras, tanto de berberechos de las playas de Cee y Corcubión como de los sacos de mejillones que se colocaron frente a la fábrica, cerca de la desembocadura del Brens. Mejillones El Centro de Control del Medio Marino optó por estos bivalvos para determinar la procedencia de los vertidos y pronto se descubrió que los ejemplares traídos de la ría de Arousa se contaminaban rápidamente en el seno de Corcubión. Además de analizar seres vivos, entre los que había otras especies marinas, se realizaron pruebas con arena y escoria de Ferroatlántica que dio positivo, según el informe preliminar que se presentó en la comisión de Medio Ambiente del Parlamento de Galicia, aunque fuentes de la factoría mostraron otros resultados.