Reportaje | Fin de fiesta imprevisto Después del gran espectáculo pirotécnico que iluminó el castillo se registraron varios focos de fuego en la zona de Trasariz, a muy pocos metros de las casas
09 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Los fuegos artificiales son uno de los grandes atractivos de algunas verbenas. Un gran espectáculo pirotécnico ponía una especial nota de color en el cielo de Vimianzo en el segundo, y más importante, día de fiestas: el sábado. Fueron los Vimianzo unos fuegos espectaculares por dos razones. Uno, por la zona donde se celebran. Ni más ni menos que detrás del castillo, lo que hace que la fortaleza se ilumine, año tras año, de una forma especial. Pero también fueron importantes porque diez minutos después de su fin aparecieron varios focos en las inmediaciones de la fortaleza, concretamente en la zona de Trasariz. Así, mientras algunos acudían hacia la plaza del Concello para continuar bailando hasta altas horas de la madrugada, otros cogieron rumbo al lugar del incendio. Protección Civil, los bomberos, la Policía Local y otros agentes de la seguridad ciudadana no tardaron en llegar al lugar del suceso, aunque que tuvieron algunos problemas para aparcar debido a la gran cantidad de coches que había en la zona. Pero contaron con la inestimable colaboración de los vecinos. El fuego estaba muy cerca de las casas y corrían un serio peligro. Sacaron de mangueras, de valor e incluso de motosierra para podar algunos de los árboles que estaban más cercanos a las casas. Eso sí, apagaron las llamas con la ropa nueva. Al final, todo fue un susto, pero grande. A partir de las cuatro de la madrugada comenzó a llover y ayudó a que cesara el incendio. Y es que un fallo lo tiene cualquiera. Pero lo que les parece sospechoso tanto a la empresa pirotécnica como a los miembros de la comisión de fiestas e incluso a los propios vecinos es que pequeñas llamas fueran en dirección contraria al viento y además llegaran a más de quinientos metros de distancia de la zona desde la cual se lanzaron los cohetes. Ráfaga Después de los fuegos actuó Ráfaga, que se encargó de animar la fiesta para olvidar lo sucedido. Pero algunos vimianceses no pudieron asistir al concierto y bailar al ritmo latino. Ni pudieron ver cómo los ocho latinoamericanos se movían sobre el escenario.