Ropa para lucir sobre la pasarela

CARBALLO

JOSÉ MANUEL CASAL

En directo | En el desfile de Cee Más de veinte establecimientos participaron en una exhibición que incluyó coreografías musicales y en la que se pasó desde lencería hasta ordenadores portátiles

07 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El centro comercial de Cee se estrenó en las lides de la moda con una primera pasarela que casi flotaba entre tanto público. Máxima expectación para comprobar en directo la estructura ósea de las y los modelos. Los primeros en desfilar fueron los ordenadores portátiles, sostenidos por mozas sonrientes y aguerridos chavales. Pura tecnología de gimnasio. Casi sin transición, el mundo de Internet dio paso al de la ropa de baño y la lencería. Ovación masculina para las mozas, unas muy flacas y otras no, que mostraron sus encantos, además de la moda que viene para el verano y algún que otro principio de piel de naranja. El aplauso se agrandó cuando al sector femenino se le ofreció la oportunidad de contemplar a los varones pasando calzoncillos ajustados de la primeras marcas. La gran ventaja del desfile de Cee es que todo lo que se veía sobre ellas y ellos se podía comprar sin tener que ir a París. Eso sin contar con que entre la oferta no había originalidades tipo ropa transparente o faldas con colas de ocho metros. Todo era real. La curiosidad del público se percibía en el gran número de videoaficionados y fotógrafos espontáneos que buscaban inmortalizar la situación. No pasó Naomi Campbell, pero no falto el toque de color. Es lo que se lleva ahora, lo multicultural, así que entre los de casa se dejaron ver rasgos orientales y pieles mulatas con bastante poca carne. Entre los modelos predominada la melenita y el rizo dorado con gomina. Ellas también lucían melenas y sonrisas de esas que dejan agujetas. Además de modelos, los profesionales de la Agencia One hicieron sus pinitos en el mundo de la coreografía y la canción. Se estrenó una rubia con guitarra eléctrica que interpretó con gran alegría Il mondo , eso sí, la versión española del tema de Jimmy Fontana. La pasión por el baile no decayó, y el grupo entero recuperó la estética de Fama vestidos con ropa estilo surf. Pocos se movieron de sus sitios durante todo el tiempo que duró el desfile. Entre el público, en general, caras de satisfacción, aunque se notaba en las miradas que el objeto de la dicha era menos la ropa y más lo de dentro, como en los bocadillos. La moda que viene, eso sí, parece que inundará playas y calles con mucho colorido. Gran variedad y lo que suele decirse: discreción a la par que elegancia. Eso sin renunciar a los trajes clásicos de siempre. Sin duda, un éxito.