Un corcubionés denuncia que un edificio dobla la altura máxima legal

Eduardo Eiroa Millares
E. Eiroa CEE

CARBALLO

MILLARES

Los promotores de la obra aseguran que se ciñe a la normativa urbanística Algunos proyectos de la zona de Quenxe son de los más polémicos de la comarca

12 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Quenxe, en Corcubión, pasó en poco tiempo de ser un reducto de descanso al borde del mar para un grupo de elegidos a convertirse en una auténtica urbanización para turistas. La proliferación de edificios de apartamentos y casas de campo en la zona fue uno de los caballos de batalla de los partidos de la oposición al BNG durante las últimas elecciones municipales. Todos denunciaban que la zona se estaba convirtiendo en una copia a escala de Benidorm. Sin embargo, las licencias dadas en su día continúan su curso y los edificios se siguen levantando hasta agotar el suelo. Ayer mismo, un particular, propietario de un solar en la zona, presentaba una denuncia en el juzgado de Corcubión por una presunta ilegalidad cometida por un constructor de la comarca. José Luis González se presentó el pasado lunes en el Concello de Corcubión para pedir que se paralice una obra que, en su opinión y en la del arquitecto Alejandro Moreno Tonini, es ilegal por sobrepasar, en más del doble permitido por la licencia de obra concedida por el Ayuntamiento en el año 2001, la altura máxima. Según el estudio realizado por el arquitecto, el edificio que construye Urbicien tiene un alto máximo permitido de ocho metros, con planta baja y un piso, cuando el inmueble alcanza, según el denunciante, las cinco plantas y los 19 metros de altura. Sin fundamento Para fuentes de la empresa constructora, tal denuncia carece de fundamento, y aseguran que la persona que la presentó tomó las medidas de la casa desde la calle que pasa por la parte baja del edificio, situado en un talud, cuando la licencia da las medidas desde arriba, zona en la que, según aseguran los constructores, no supera la máxima legal ni tiene cinco pisos, sino los que marca la licencia de obra. Desde el Ayuntamiento de Corcubión comentaron que la situación de las obras en Quenxe es delicada, y que en muchos casos el ejecutivo local carece de medios para hacerle frente a los problemas existentes, unos problemas que se extienden a los cinco o seis expedientes que se han abierto en el área. Según fuentes municipales, los problemas vienen heredados del gobierno anterior: «Antes mirábase para outro lado -comenta Norberto Pais, primer teniente de alcalde- e agora non, pero hai cousas que xa non se poden facer». Según Pais Redonda, en algunas obras habría que haber actuado durante la construcción, y no después, cuando buena parte de los pisos ya están vendidos y no se puede hacer nada.