BERRO SECO | O |

24 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PATRIMONIO está tan perdido que de vez en cuando es posible descubrirlo, como quien encuentra una mina o un tesoro. Aún tenemos capacidad de alegría por la sorpresa. Sin embargo, el gozo se queda en los papeles y las mámoas y los petroglifos vuelven a las silveiras. La riqueza cultural queda de abandonada, para que dentro de unos años pueda ser descubierta de nuevo. Es como un gran juego en el que siempre perdemos.