Crónica | Embarrancamiento del «Kanmore» y del «Draga Rosario»
13 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Las páginas más tristes de la historia de la Costa da Morte están relacionadas con los naufragios. Algunas se escribieron hace justo hoy cien años. Dos barcos, uno inglés y otro holandés, tuvieron su fin frente a Traba y Santa Mariña, respectivamente. El 14 de enero de 1904, las noticias se movían muy lentas, a través del telégrafo, cuando lo había, o de testigos directos. Primero llegaban los rumores; luego, los desmentidos, y ya más tarde, y poco a poco, los datos reales de las tragedias. Una de ellas ocurrió la noche del 11 al 12 de enero en el arenal de Traba (Laxe). El mar levantaba olas que asustaban. El vapor inglés Kenmore se defendía como podía del temporal, pero no pudo evitar ser lanzado de costado contra los bajos que hay en medio de la playa y encalló paralelo a la costa y tumbado de estribor, según apunta Baña Heim en el libro de naufragios más popular. La presencia del barco embarrancado corrió de puerta en puerta y la playa se llenó de gente que trataba de ayudar a los 30 tripulantes. Nueve se lanzaron a un bote. Dos lograron regresar al Kenmore y uno llegó a la orilla, pero los demás fueron recogidos sin vida a la mañana siguiente. Tres días después, los otros 23 marineros fueron rescatados con vida. Cuenta Baña Heim que la mayoría eran negros, por lo que se llegó a sospechar que el buque se dedicaba al tráfico de esclavos. Se trataba de un carbonero inglés construido seis años antes en Glasgow. Nada más tener noticia del suceso, el capitán de carabineros de Carballo se dirigió a Laxe con el objeto de establecer la «necesaria vigilancia», evitar abusos y recoger la carga que el mar echase a tierra. Se temían las autoridades que sucediese como cuando naufragó el Tierse , pues se produjeron «varios actos censurables», según recogía La Voz de Galicia del 14 de enero de 1904. Ese día habría en Traba 22 guardias para evitar cualquier desmán. Más confusión se produjo con el naufragio de la Draga Rosario 2 , de Holanda. Se dirigía a Argentina, pero se topó con los bajos de Santa Mariña (Camariñas). La niebla y una ola imponente pusieron fin a su suerte. Tanta fue la confusión que en consulados y compañías de seguros daban por perdido también al buque alemán Rosario . La Draga Rosario llevaba 15 tripulantes y todos se salvaron, aunque el mal estado del mar impidía llegar en botes hasta la embarcación. Unos alcanzaron la costa a través de cabos y otros, a nado. El alcalde de Camariñas y el vecindario se encargaron de atenderlos.