Las tensiones existentes entre los independientes en el poder y los nacionalistas no es algo que pase desapercibido a los otros grupos. La única edil del PP, Gema Freire, asegura sentirse entre dos océanos: «Las cosas va a acabar mal», dice refiriéndose a la situación política que atraviesa el Concello. «La calle también está crispada -comenta hablando del nuevo gobierno-, están consiguiendo resucitar viejas rencillas». Por ese mismo tema, Rafael Mouzo, ex alcalde, no dudó en llamar «rata de alcantarilla» y «fascista» al regidor. El calificativo se lo otorgó después de que el Lema leyese cuatro folios en respuesta a una pregunta anterior de la concejal popular sobre la auditoría prometida en la campaña: «Non hai tempo para outras cousas pero si para andar remexendo nos papeis como ratas de alcantarilla só para perxudicarme -dijo Mouzo-, é unha teima persoal do alcalde contra min, basándose en acusacións sen fundamento, se atopan algo estou seguro de que xa o terían levado o xulgado, pero adícanse só a insultar, iso mentres perden un convenio con Xustiza de 120.000 euros, para buscar iso non teñen tempo». «Hai tempo que estaba superado un enfrentamento entre dous Corcubións que sucedeu hai 20 anos -sigue Mouzo- que están revivindo outra vez». José Francisco Lema asegura que no está interesado en crear polémica alguna, «él saberá -señala refiriéndose a Mouzo-, se podo ter algún rencor ou non, pero non o estou aplicando, cheguei a alcalde porque me elixiron democraticamente e traballo por Corcubión». José Francisco Lema desea que no se repitan plenos como los dos últimos, pero desde la oposición no creen que la cosa mejore. Ante la situación existente en el Concello, el PP coincide en muchos puntos con el BNG. «El gobierno pasa olímpicamente -cuenta Freire-, se encontraron con todo el poder y se pasan a los demás por el forro», comenta en referencia a la aprobación de una planta de basuras en el pleno que hasta ese día pensaba que se ubicaría en Cee.