BERRO SECO | O |
05 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.PERDER A la madre es llevar la bofetada más grande de la vida. Definitivamente te quedas sólo ante la existencia. Tienes que vértelas con un vacío imposible de llenar, los recuerdos imborrables de un tiempo que ya nunca regresará y aquel beso que jamás se olvida. Es la lágrima más sincera y honesta, el llanto más justificable y perdonable. Es duro ver sin aliento a la persona que más te quiso. Ánimo compañero.