El pulso de la Costa da Morte Alumnos del Alfredo Brañas visitan las instalaciones de La Voz y escolares del Leus participan en un campus deportivo en Lugo y hacen una colecta para Honduras
18 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El profesor de ciencias naturales, Eliseo Montáns, y la maestra de lengua y literatura castellana, Begoña Rodríguez, fueron los dos docentes del Instituto Alfredo Brañas, de Carballo que ayer acompañaron a un grupo de alumnos del centro hasta el polígono de Sabón, en Arteixo, para conocer las instalaciones de La Voz de Galicia. Tras el recorrido habitual por la redacción, la rotativa, la sala de cierre, el museo y el resto de las dependencias del periódico, los jóvenes visitantes fueron obsequiados con ejemplares de la obra de Federico García Lorca, El romancero gitano. El relevo de Gasol Veinticinco alumnos del colegio Leus participaron este fin de semana en la primera edición del torneo de baloncesto de la Fundación Breogán de Lugo en el que tomaron parte once centros escolares. Jacobo Rey Rodríguez, Estela Puente Souto, Beatriz Novoa Fidalgo y Pedro Trigo Lorenzo le contaron a Jorge Campos en el programa La Voz del Deporte de Radio Voz cómo fue la experiencia que vivieron con el resto de sus compañeros. Su entrenador, Joaquín Moreira Mira, se mostró orgulloso por el juego de los chavales quienes, además de meter canastas, se hincharon a pedir autógrafos a los jugadores del Breogán, equipo que milita en la ACB. En colegio Leus los alumnos también dan lecciones. Esta vez va de cooperación con los países más desfavorecidos. El APA que preside Beatriz Rodríguez ha desarrollado una campaña de recogida de leche condensada y en polvo que será enviada a Honduras a través de la oenegé Acoes. Los estudiantes se han voclado con la iniciativa donando más de doscientos botes de derivados lácteos. Despedida Muchos amigos deja en Carballo Abelardo López Reimundez que, tras varios años ejerciendo la docencia en el IES Monte Neme, ha sido trasladado al instituto coruñés de Someso. Un grupo de amigos celebró una cena homenaje el pasado viernes para recordarle que, aunque presume de ser natural de Sada, también tiene la obligación de ejercer de carballés allá por dónde vaya. Más que un adiós ha sido un hasta pronto.