El gerente de la empresa de Buño explicó que lo sustituirá por otro más modesto de preparación de arcillas El primer avance del plan parcial en la zona incluía numerosos errores
17 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El gerente de la empresa Cerámicas El Progreso, Pedro Fariña, anunció ayer que ha renunciado a ampliar su negocio: ya no construirá la planta de gres y la de preparación de arcillas en las que tenía previsto invertir algo más de diez millones de euros (1.660 millones de pesetas). Esta decisión, según aseguró, la tomó después de escuchar muchas «burradas» y de constatar que no puede esperar más de un año para tener todos los permisos e infraestructuras necesarias para su proyecto, como la canalización del gas o una mayor potencia eléctrica en la zona de Buño. Pedro Fariña aseguró que las declaraciones de buena voluntad no suponen una garantía y que una inversión de estas características necesita un aval más sólido. El empresario ha redefinido todos sus planes y ha tomado otra decisión importante: «Tengo previsto cerrar Cerámicas El Progreso, aunque no a corto plazo, quizás dentro de un año o dos». Sin embargo, no será el fin para esta compañía porque Fariña quiere sacar adelante parte de su idea original: sólo construirá la pequeña planta de preparación de arcillas: «Estoy buscando una alternativa al ladrillo y eso supondrá quedarme con tres trabajadores y reducir a la mitad la facturación actual». Si en Cerámicas El Progreso actualmente se producen 200 toneladas diarias de material, en la futura planta de arcillas se harán 20 toneladas al día. Los objetivos no serían tan ambiciosos y el producto se comercializaría a nivel local: «Para ser competitivo necesitas infraestructuras, y si no las puedes tener, mejor es dejarlo. Yo no tengo gas ni puedo montar una planta de cogeneración», explicó. Maquinaria Al echar por tierra su proyecto, Pedro Fariña se encuentra ahora con otro problema añadido, ya que debe recuperar parte de la inversión (más de un millón de euros) que había realizado en maquinaria. La empresa de Castellón a la que había encargado la elaboración de las piezas está intentando recolocarla y otra parte la aprovechará Cerámicas El Progreso en la futura planta de preparación de arcillas.