Una churrascada para mil

María Cobas Vázquez
María Cobas CARBALLO

CARBALLO

VÁZQUEZ

En Directo | Romería de Santa Mariña de Remuíño

19 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?iños, adolescentes, adultos, jubilados... Alrededor de un millar de personas de todas las edades se dieron cita ayer en la carballeira de Santa Mariña de Remuíño. La temperatura era agradable (sin que quemara el sol, tampoco hacía frío). La mayoría se llevaron la mesa de casa. Las había biplazas, para cuatro y otras de gran tamaño para más de una veintena de personas (dependía del tamaño de la familia o de la pandilla). Aunque hubo alguno que se sintió un verdadero campista y optó por el tradicional mantel de cuadros sobre el que sentarse en el suelo. A la vera de los comensales, decenas de barbacoas desprendían el inconfundible olor a churrasco. Otros prefirieron las tortillas y la empanada. Así era chegar e encher. A las cuatro, cuando alguno ya estaba con el postre, otros todavía daban vueltas a la costilla y a los chorizos intentando conseguir algo que llevarse a la boca. El regato que cruza la carballeira hacía de improvisada nevera en la que refrescar las bebidas. Mientras, D'Outamento se encargaba de la animación con su música. Al ritmo del Yo te quiero dar, alguna niña incluso se arrancó a bailar. Aunque los pequeños encontraron la verdadera diversión por la tarde. Aún los hinchables estaban sin inflar cuando más de un centenar de niños ya estaban descalzos, dispuestos a saltar durante horas. Para los mayores la fiesta comenzó más tarde, sobre las diez, con la orquesta Terranova y los fuegos.