Rosquillas, pan bendito y misa

María Cobas Vázquez
María Cobas CARBALLO

CARBALLO

CASAL

Reportaje | Festividades en honor a san Antonio La tradicional romería en honor de san Antonio en Agualada ha asimilado costumbres de la época moderna y el adro de la iglesia acoge también un mercadillo

13 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Agualada sigue siendo un lugar de referencia para los fieles a san Antonio. Centenares se reúnen estos días para honrar al santo que, según la tradición, protege a los animales, hace que el amor de las parejas dure eternamente y ayuda a los solteros a encontrar a su media naranja. Pero lo tradicional se va juntando con la modernidad. Las romerías ya no son únicamente un lugar de oración. La gente también va a divertirse. Para amenizar el tiempo de espera hasta la misa, la comisión de fiestas contrató a una charanga. Al principio costó, pero algunas parejas lograron vencer la timidez y se pusieron a bailar. En los adros de las iglesias se montaban tenderetes para vender rosquillas. Hoy en día, en los tenderetes se pueden adquirir todo tipo de cosas. Al lado de las tradicionales rosquillas se pueden comprar camisetas de Shin Chan con el culo al aire. Causaron furor. Durante la misa varios niños lucían la ansiada camiseta. Agualada era lugar de peregrinación de los dueños de animales, que los llevaban hasta la iglesia para que el santo les protegiera. Ahora los bichos ya no van a misa. Sus dueños llevan exvotos con su imagen y se los ofrecen a san Antonio. En el espacio que ocuparía una sola vaca se colocan cientos de figuritas de cera. Durante la misa, la coral Milleira cantó un Ave María. Un canto tradicional que tras la procesión se fundió con uno más moderno, el Ave María de Bisbal interpretado por la orquesta Super Combo. Así como el primero provocó las lágrimas de los más devotos, el segundo hizo que media plaza se arrancase a bailar con la movida canción. Hoy habrá misa solemne a la una del mediodía. El grupo Solera amenizará la sesión vermú. Repetirá en la verbena con Ismael.