Trece personas se hicieron el carnet de donantes en la mesa que Alcer puso en el Centro Comercial Haley y muchos otros se llevaron los papeles a casa para pensárselo
07 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?n gesto de solidaridad. Hacerse un carnet de donante. Un carnet sin validez legal. Simplemente una manera de informar a la familia de que se está convencido de la decisión. Eso pedían ayer Fátima y Ernesto, miembros de la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (Alcer), en el Centro Comercial Haley. Todo el que pasaba les miraba. Los más curiosos se acercaban a la mesa. La mayoría para hacer preguntas. Y es que todavía hay demasiadas dudas en referencia a la donación de órganos. «Muchos temen no recibir la atención sanitaria adecuada si se hacen donantes», dice Fátima. Por eso, en la mesa informaban de que existen dos listas diferentes, por lo que el médico nunca sabe si el paciente es donante o no. Pese a los recelos que todavía tiene gran parte de la población, los miembros de Alcer estaban contentos. Un total de trece personas cubrieron durante la jornada de ayer los papeles para hacerse donantes. En breve recibirán un carnet que así lo indique. «Hacerse el carnet es simplemente una manera de que tu familia recuerde que ése era tu deseo en caso de fallecimiento», dice Fátima, «porque siempre se le pide permiso a los familiares». Además, no es vinculante. Si la persona se echa atrás en su decisión, con romper el carnet y comunicárselo a la familia queda todo resuelto. Los que se decidieron, en su mayoría gente joven, ya venían con la idea de casa. La más decidida: una chica sudamericana. Era donante en su país y ahora quería serlo también en España. Nada más ver la mesa, se acercó, pidió los papeles, los cubrió y se fue. Ella puso que quería donar todos su órganos. Pero existe la posibilidad de escoger cuáles quieres dar y cuáles no. Algunos escribieron riñones, corazón y córneas. «El porqué no lo sabemos, es algo muy personal. Nosotros no hacemos preguntas» dice Ernesto. Muchos otros estaban entre el sí y el no. Los miembros de Alcer les dieron un folleto y les dijeron que se lo pensasen en casa. Fátima piensa que es importante «que estén convencidos». Se mostraba optimista. «Creo que muchos enviarán los papeles a la sede central, en A Coruña».