PASABA POR AQUÍ
24 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HOY, después de las ocho, salimos de cuentas. Después de esa hora sólo queda contar las papeletas. A lo mejor basta con levantar la tapa y pedir a una mano inocente que escoja una al azar, pero tampoco quiero exagerar porque el ejercicio del voto es uno de los pocos derechos gratuitos que nos quedan y hay que aprovecharlo. La democracia es uno de los rasgos definitorios de Occidente y su éxito se expande a otros campos ajenos a la política. Gracias a ella somos nosotros mismos quienes podemos elegir a qué ejemplar sacamos de Gran Hermano , OT , Hotel Glam y el resto de agresiones estéticas en las que a base de móvil se puede mandar al infierno a un mito de la pantalla. Y es que con los avances de la tecnología me pregunto por qué no se puede hacer lo mismo en política. Así, los electores podrían despachar de vez en cuando a alguno de los que salen rana. La papeleta ya queda algo antigua.