GALICIA OSCURA, FINISTERRE VIVO | O |
05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.COMIENZA LA fiesta. El atrio del templo de la democracia ya se encuentra engalanado para recibir a todos los político-romeros, amenizando las verbenas diversos grupos político-vocales , que a todos distraerán. Preciosos racimos de luces multicolores -carteles de propaganda- están ya preparados en espera de abrir todos los actos. La procesión político-patronal y la misa mayor han sido convocadas para el día 25, y los romeros acudirán con sus múltiples y mejores ofrendas y galas para agradar al santo , preparando la mejor mesa el sacerdote para los invitados, impregnándose el aire primaveral del olor de los sabrosos y variados manjares que en cada vivienda se cocinarán. Serán los próximos días sugestivos y electorales, sigamos pues a la imaginación sin freno y soñemos con campestres estampas. En los miradores de las viviendas colgarán elegantes tapices y estandartes, y camino del horno acudirán mujeres transportando en sus cabezas las grandes tablas con sus trenzados de pan de ovo y los niños mirarán curiosos detectando el novedoso ambiente, impacientándose ante el próximo bullicio. Las comisiones acudirán a las puertas de cada parroquiano reclamando su contribución para los festejos, elaborando los programas de mano pagados por los anunciantes locales, en los que se cantarán y alabarán todas las obras imaginarias, y en artículos literario-políticos prometerán para cada aldea, calle o vecino, un presente de lo más idílico y bucólico. Al llegar el día del patrón y antes de la celebración de la misa-política-mayor y de la función del voto se iniciará la escena de la subasta de las andas del santo, la misa cantada y las ofrendas materiales y cada sacristán partidario , ejerciendo de sumo sacerdote-económico-político, subido al palco por el que pasarán los grupos político-vocales , levantará el gallo y los huevos y promoverá las pujas: ¡Quién da más! ¡Quién da más!... Varios puestos de rosquillas rodeados de infantes y alegría darán vida al verde paisaje y los fuegos de artificio continuarán en el cielo con fuerte estampido convocando a los romeros. Las barcas de feria se moverán con vaivén controlado y el pequeño tiovivo girará constante y despacio, mientras los hombres rodearán un puesto expendedor de bebidas y un grupo musical amenizará la sesión vermú desacralizando el acto, al que la gente acudirá después de haber sufrido la penitencia del Prestige y su Nunca Máis y la guerra del Aznar del Irak americano. Y detrás del palco, medio escondido por un majestuoso alcipreste, se elevará el cruceiro mirando impávido el proscenio. Lo dicho: comienza la fiesta, la fiesta democrática. Salud y... responsabilidad política.