BERRO SECO | O |

22 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

TODO EL mundo tiene derecho a ser elector y a salir elegido. Sólo faltaría. Es la esencia misma de la democracia. Sin embargo, es difícil entender que en algunos concellos proliferen las candidaturas como las setas en otoño. El poder local llama a las puertas del deseo. La independencia hace furor. Se debate más sobre las listas que sobre las ideas de gobierno. Éstas sí que escasean.