?a playa de Niñóns va recuperando poco a poco la normalidad, si retirar fuel se entiende como tal. Los trabajadores contratados por Tragsa para realizar la limpieza en el lugar han retomado su trabajo tras su parón del comienzo de la semana pasada. Han cobrado, según ellos, parte de lo que les adeuda, pero tampoco todo es alegría en el arenal. «Todavía estamos medio contentos porque as condicións de traballo son moi duras. Estamos todo o día a intemperie e o material necesario non acabou de chegar», explica uno de los afectados, Roberto Verdes. De todas maneras, algo ha cambiado en Niñóns. Los trabajadores dicen que principalmente por la llegada de un nuevo encargado de la compañía. Un granadino llamado Marcelino. Este responsable arribó al arenal pontecesano unos días antes de que se decidiese la huelga. Le estalló una bomba en sus manos, sin apenas tiempo de reaccionar. Ahora se ha ganado el cariño y el respeto de sus operarios. «Vese que é moi boa persoa. Que se preocupa por nós. Todo o que necesitamos procura conseguilo. Incluso, pagando do seu propio peto». dice Roberto Verdes. Él explica que la situación ha cambiado mucho desde la llegada del andaluz. Además de una buena organización, los peones destacan que se han acabado los cambios de capataz que habían sufrido al comienzo del desastre y que, entre otras consecuencias, tuvo la de que la caseta para guardar la ropa no llegó hasta un mes después de que se iniciasen los trabajos.Los empleados se dedican principalmente a retirar chapapote de la arena con las cribas, pero aseguran que debajo hay grandes cantidades de fuel escondido, pero no han comenzado a excavar.