Joaquín Fernández Madrid es arquitecto y experto en la recuperación de conjuntos etnográficos. Es el autor de los últimos proyectos de Batáns do Mosquetín y del Forno do Forte, además de los estudios de las aldeas de O RoncudoCorme y Boaño-Vimianzo. _¿Rehabilitar una aldea cuesta mucho dinero? _No es sólo eso, lo importante es involucrar a los propietarios porque de nada vale dejarla preciosa si los arreglos no se mantienen. Todas las iniciativas de regeneración de núcleos rurales revitalizan económicamente determinadas zonas y el mejor ejemplo es el turismo rural, que logra fijar las poblaciones. _En el caso de los batáns y del Forno do Forte eso está garantizado. _Sí, porque la Diputación se responsabiliza de que eso pueda ser visitado y de tener gente allí, porque siempre puede haber una gotera o cualquier cosa y eso es muy importante. En estos casos es fundanmental que los ayuntamientos tomen eso como propio. En los dos casos hacen falta aparcamientos y los concellos deberían facilitar áreas para ello. _Es importante que no queden abandonados. _Sí porque el tiempo pasa y el viento sopla y se pueden caer las tejas. Eso en dos meses estará listo para meter los muebles y los carteles y acometer la musealización de los dos espacios. _Eso quizá ya tendría que estar hecho. _Ya que se han lanzado a hacer estos, lo lógico es que se haga de forma simultánea con la ultima fase de la restauración. _¿Vale la pena este trabajo y esta inversión? _Sí, porque sino se pierde parte de nuestra historia. La Diputación tiene ideas que son dignas de aplauso.