Los alumnos del colegio de Agualada tienen un huerto y un jardín Los alumnos del colegio público de Agualada llevan desde el pasado curso inmersos en un proyecto de Voz Natura que les permite disfrutar de un huerto ecológico y de un jardín en el que incluso crece un kiwi, además de otras especies decorativas. En todas las actuaciones, se ha perseguido el respeto absoluto por la naturaleza con el uso de productos exclusivamente ecológicos. Así, desde el año pasado, los niños han podido degustar verduras sin contaminantes.
10 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El día que el menú escolar del colegio de Agualada incluye ensalada, los niños ya saben que se van a comer el producto de su esfuerzo en el invernadero habilitado en el centro. Los pequeños también saben que las verduras y hortalizas que ellos cultivan no conocen los insecticidas ni los abonos químicos. Quizás el aspecto de los frutos de su labor no sea tan vistoso como el de los puerros o tomates que sus madres compran en los comercios, pero su sabor es capaz de llevarles a tiempos que ya sólo pueden recordar sus abuelos. El proyecto de Voz Natura en el colegio de Agualada comenzó el curso pasado. Entonces, los niños, dirigidos por sus maestros, construyeron un pudridero para la elaboración de abono orgánico, además de un invernadero, que ya entonces les dio sus primeras cosechas de verduras. Abonos Entonces, los niños comenzaron a oír hablar de cultivos transgénicos y de abonos químicos y empezaron a comprender que casi todo es aprovechable. Este curso, la experiencia se ha ampliado con la construcción de un nuevo pudridero, debido a las necesidades cada día más grandes de los cultivos del invernadero. Los pequeños han seguido cuidando el huerto, pero se ha aumentado el radio de acción con la construcción de un pequeño jardín, con el fin de mejorar la estética del patio del colegio público y de ofrecer a los pequeños experiencias en cultivos al aire libre. Así, las especies elegidas ya no son sólo para la alimentación, sino básicamente, para el disfrute. La labor ha sido ardua, pero ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Coristanco, que aportó la tierra vegetal, y de los alumnos de jardinería de la Escola Obradoiro, que la extendieron por la zona. Aunque el jardín está casi terminado quedan retoques como el trasplante de distintas especies decorativas que estaban en semilleros. Los patrocinadores de la edición de este año de Voz Natura son los siguientes: Consellería de Medio Ambiente, Diputación de A Coruña, Alcoa Foundation, Caixa Galicia y El Corte Inglés.