La creciente demanda de servicios sociales por parte de los mayores de 65 años ha obligado a la Administración a ampliar su oferta Los servicios sociales han experimentado en los últimos años un avance espectacular. La demanda creciente de atención ha obligado a las instituciones a reaccionar con programas que abarcan desde la ya tradicional ayuda a domicilio hasta el novedoso cheque asistencial. La población marginal, que en municipios como Carballo tiene gran peso; las personas con discapacidades físicas o psíquicas o mujeres de todas las edades necesitadas de asesoramiento son las principales usuarias de las oficinas municipales de servicios sociales. Pero, sin duda, el porcentaje más elevado de consultas corresponde a la tercera edad.
21 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Aunque los servicios sociales han mejorado mucho en pocos años, las necesidades también van en aumento. Excepto en casos concretos, la tercera edad es el colectivo que más visita a los asistentes sociales, y la Administración ha tenido que reaccionar con una oferta de programas a la que acaba de sumarse el cheque asistencial. El delegado provincial de Sanidade e Servicios Sociais, Manuel Barral, explica cuáles son sus objetivos: «Trátase dun dispositivo de axudas económicas para que os maiores de 65 anos que presenten importantes situacións de dependencia e precisen da axuda doutra persoa para levar a cabo as actividades da vida cotiá, poidan envellecer dignamente e con calidade, co fin de que poidan ser atendidos profesionalmente no seu propio entorno». En definitiva, se trata de ayudar económicamente a los mayores de 65 años que no se valgan por sí mismos y carezcan de recursos para pagar la atención que necesitan. Hay cuatro modalidades de cheque, según el servicio se preste en una residencia, en un centro de día, en el propio hogar o se incluya en los programas de respiro familiar, que duran quince días.