La segunda edición de la pasarela Castelo da Lúa repitió el éxito de su estreno al arrastrar hasta el pabellón municipal a unas 900 personas
03 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El pequeño comercio de Rianxo celebró el viernes por la noche su particular fiesta de la moda, un colorido espectáculo que cerca de un millar de personas aplaudieron a rabiar y que permite a las tiendas de proximidad del municipio sacar pecho y mostrar que son capaces de organizar un desfile que, pese a llevar solo dos ediciones a sus espaldas, va camino de consolidarse como una cita imprescindible. La pasarela Castelo da Lúa reunió a media docena de comerciantes que hicieron desfilar a un centenar de modelos con las últimas tendencias.
Belén Xestal volvió a ser la encargada de conducir la gala e ir introduciendo cada uno de los pases de un desfile que, como destacó el alcalde, Adolfo Muíños, al apagarse las luces de la pasarela, sirvió para visibilizar que Rianxo «ten un comercio de proximidade de boa calidade». Cerca de un centenar de rianxeiros se metieron en la piel de auténticos profesionales de la moda para lucir las prendas que invadirán las calles en cuanto el verano se decida a instalarse, creaciones con sello rianxeiro para vestirse en las ocasiones más especiales, el calzado que se llevará en los próximos meses, tocados y camisetas elaborados de forma artesanal, un avance del fondo de armario imprescindible para la próxima temporada de otoño-invierno, gafas de estética retro, modelos para impactar en cualquier evento e incluso una muestra de trajes tradicionales.
Dos horas de espectáculo
Con esos ingredientes, los comerciantes y la Asociación Rianxeira de Empresarios, artífice de la pasarela Castelo da Lúa, crearon un espectáculo de dos horas de duración que cientos de vecinos siguieron sin moverse de sus asientos y pendientes de cámaras y teléfonos para inmortalizar los andares de hermanos, hijos, padres, primos, amigos o sobrinos sobre la pasarela.
A pesar de que, a diferencia de la primera edición, en la que la entrada al recinto fue gratuita, esta vez las invitaciones para asistir al desfile se distribuían a cambio de un donativo de 3 euros, el pabellón municipal registró un lleno absoluto. Se habilitaron 900 plazas con sus correspondientes pases y se despacharon todos.
De sobresaliente
Semejante afluencia de público llevó al presidente de la ARE, Alfonso Castro, a poner una nota sobresaliente de la segunda pasarela Castelo da Lúa. Eso sí, queda margen de mejora para la tercera edición: «Eu póñolle un 9,75 de nota». La intención de la patronal nada más cerrarse el desfile del viernes era dar continuidad a una iniciativa que cuenta por éxitos sus dos ediciones. Sin embargo, de llevarse a cabo, la idea es que sea una cita bianual, «para non saturar á xente».
Por su parte el alcalde añadió que entiende que la propuesta comercial continuará contando con el apoyo del Ayuntamiento: «Montar isto require un esforzo, pero paga a pena. Debemos apoiar todas estas iniciativas que crean concello e axudan a visibilizar que podemos mercar en Rianxo».