En directo | El primer día de clase Los menores de tres años acudieron ayer a las guarderías para iniciar lo que puede ser un amplio periplo educativo
02 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?ifícilmente se puede olvidar el primer día de clase. Queda grabado en el recuerdo de todos durante toda la vida. Por eso, cada vez que un niño inicia su periplo educativo, da comienzo, en muchos sentidos, su trayectoria vital. Ayer fue el primer día en la guardería infantil municipal Serra de Outes, tras la jornada de presentación a los padres del pasado miércoles. 56 niños, de edades entre tres meses y tres años, acuden este curso al centro. Los más pequeños no eran conscientes del momento que vivían, pero los mayores sí. No entraron con la mochila llena de libros y libretas, sino acompañados de sus padres que portaban en la mano las inevitables bolsas de pañales. Jornada de encuentros, de conocimiento de los compañeros de un curso, del posible inicio de alguna amistad, y sobre todo, la mañana de los contrastes. Los niños pasaban de la alegría y la ilusión por llegar a un sitio nuevo, al lloro permanente, que era apaciguado por las educadoras de la guardería municipal. Poco se puede hacer en el primer día de clase. O si se mira bien, ya es mucho. Superar el miedo a quedarse por unas horas sin los padres es una prueba necesaria. Para facilitar las cosas, en el centro dividieron a los niños en dos grupos. Por un lado los veteranos y por otros los primerizos, que no paraban de chillar: «Mamá, mamá». Fue una mañana suave, apenas hora y media, con el fin de que los niños se adapten poco a poco. Ahora, por delante, queda toda una vida.