Solo cuatro de los nueve edificios BIC de la comarca pueden visitarse

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

NOIA

CARMELA QUEIJEIRO

Ninguno de los inmuebles privados cuenta con un horario establecido para el acceso

25 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La polémica surgida en torno a las visitas al pazo de Meirás vuelve a poner de actualidad, aunque con matices distintos a los del edificio propiedad de la familia Franco, la situación en la que se encuentran algunos inmuebles catalogados como bien de interés cultural (BIC) con respecto al acceso a los mismos por parte del gran público. Una ley de 1995 establece la obligación, por parte de los titulares de estas construcciones, de facilitar la entrada a los mismos, de forma gratuita, al menos cuatro días al mes. Sin embargo, esta disposición se incumple en cinco de los nueve edificios BIC que hay en la comarca. La mayoría son privados, aunque no falta alguno público en el que tampoco se acata la normativa vigente.

Los inmuebles que gozan de la máxima protección son la casa de Castelao, el Forno do Rato, la parte que se conserva de Toxosoutos, las torres de Goiáns, de Bermúdez y Xunqueiras, el pazo de O Martelo y los templos de San Martiño y Santa María a Nova. Únicamente existe posibilidad de acceso a los cuatro últimos.

Albergue de Toxosoutos

Las circunstancias que motivan la imposibilidad de acceder de una forma regulada a estos edificios es muy diversa. En el caso del recinto donde se emplaza el albergue de Toxosoutos, la alcaldesa, Teresa Villaverde, explica que deberá sacarse de nuevo a licitación porque la empresa que resultó adjudicataria renunció después de haber abonado la fianza y las tasas. Se trata de una construcción del siglo XI y la mandataria reconoce que es interesante visitarla, pero indica que el Concello tendría que contar con una técnica que se encargase de ello, algo que actualmente no es posible.

Por lo que respecta a la torre de Goiáns el mal estado de la misma motiva que el acceso a este espacio constituya un peligro. El mandatario, Juan José Dieste, subraya que la situación variará con el proyecto de rehabilitación que pretende acometerse.

Muy distinta es la situación de la casa de Castelao, el pazo Forno do Rato y la Torre de Xunqueiras, todos ellos inmuebles privados que se mantienen con fondos de sus propietarios. En lo que concierne a la casa de Castelao, el alcalde rianxeiro, Adolfo Muíños, explica que nunca se ha reclamado a sus dueños la apertura al público y tampoco está previsto hacerlo, a la espera de llegar a una alternativa consensuada con la familia sobre el futuro de este edificio.

El Forno do Rato fue adquirido en el 2006 por un matrimonio que reside fuera y que no cuenta con nadie que se pudiera ocupar de abrirlo. Además, costearon la rehabilitación de parte del mismo con el objetivo de que sirviera como residencia particular.

En cuanto a la Torre de Xunqueiras, compagina el uso privado con un hospedaje de carácter rural. Desde el departamento de turismo de A Pobra destacan su claustro renacentista y la torre del homenaje, así como la balconada, desde las que se divisan unas hermosas vistas de A Curota.

En algunas ocasiones, bajo solicitud, los dueños han permitido la entrada, pero carece de visitas establecidas, aunque forma parte de la ruta Valle-Inclán y el Concello ha colocado en el lugar un código QR para que los turistas dispongan de información. Si es posible acceder a los jardines.

Donde no hay problema es en lugares como Santa María a Nova, convertida en museo, al igual que la Torre de Bermúdez.