El inmueble en el que se asientan los pupitres del Virxe do Mar cumple 125 años y «Casa da Gramática» le rinde homenaje
13 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La historia descansa bajo los pies de los alumnos del instituto Virxe do Mar. Los pupitres se asientan sobre un edificio que cumple 125 años y que imprime carácter a la villa noiesa. La revista que promueve el centro educativo y que saldrá muy pronto a la luz, Casa da Gramática, no podía dejar pasar este aniversario y publicará junto a sus páginas un trabajo de Pedro García Vidal sobre el inmueble que se titula Un edificio para ver e ser visto. Podría ser un museo, pero es el lugar en el que se forma a los médicos, abogados o políticos del mañana. Y es que entre sus paredes también descansa el saber.
Comienza el autor hablando de los tiempos de cambio para la antigua villa amurallada: «No ano 1889 -data que figura no instituto Virxe do Mar para asinar o remate do mesmo- Noia enxergaba un novo tempo nunha profunda metamorfose». La villa quería ser ciudad, una pequeña capital con servicios acordes con su categoría. Tal y como se explica en las líneas de este interesante trabajo que suma unas treinta de páginas con sus históricas imágenes, los edificios públicos se caracterizaban por su aspecto monumental: «Un papel principal dentro dos edificios públicos vai corresponder á Casa do Concello. A través del, a vila expresaba a imaxe que ten de si mesma e que quere dar aos seus veciños e visitantes». Este fue el primer uso que se le dio al inmueble, aunque pronto se consideró insuficiente para la categoría administrativa de la villa.
La reforma
Según detalla García Vidal, fue en 1935 cuando el Ayuntamiento obtuvo una subvención del Estado de 40.000 pesetas con las que se reformará. El proyecto se encargó a Leoncio Bescansa. Está previsto que los lectores puedan disfrutar de la publicación cuando comience el curso escolar.