La conclusión de todos los problemas

Ana Varela RIBEIRA

NOIA

?uando el subsuelo del área barbanzana esté cubierto por la telaraña de la fibra óptica, todos los problemas de comunicaciones que padece en la actualidad la comarca habrán concluido. Digamos que, cuando el proceso se haya completado, dejará de haber ciudadanos de segunda y de primera, como ocurre en la actualidad. Ya no habrá usuarios de Internet que se vean obligados a esperar horas para bajar un documento o a gastarse elevadas sumas de dinero para acceder a la Red mediante una conexión por satélite. Lo mismo sucederá con la televisión. Ya no existirá el temor a quedarse sin ver el Mundial porque no se dispone de determinada infraestructura en la vivienda. Salto adelante El cable hará que todos los barbanzanos sean un poco más iguales, por lo menos en materia de comunicación con el resto del mundo. Para municipios como Lousame, Mazaricos y para núcleos aislados en los que todavía se utilizan los teléfonos TRAC, la llegada de la fibra óptica constituirá un salto adelante. Puede llegar a darse la paradoja de que un ciudadano disponga de prestaciones multimedia y, sin embargo, se vea privado del suministro eléctrico durante buena parte del año. Es una lástima que ahora que la comarca ha iniciado el camino para colocarse en vanguardia, determinados servicios continúen siendo deficitarios. Además de algunas empresas, que está claro necesitan acometer un plan de mejora para dar a sus clientes la cobertura por la que cada dos meses pagan, los concellos también deben ponerse las pilas. Cualquier actuación que se acometa en las vías públicas debe llevar aparejada la colocación de tuberías para hacer posible el paso de las conducciones de fibra óptica y gas. En este sentido, Noia ha demostrado que una adecuada planificación es lo mejor.