DESDE FUERA | O |
04 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.«UNIDOS COMO hermanos y con una idea común en boca de unos y de otros finalizaron la reunión el miércoles los alcaldes y los presidentes de las entidades empresariales adheridas a la patronal comarcal». Comenzaba así una noticia publicada por este diario el pasado viernes haciendo referencia a la idea de la construcción del puente que supuestamente unirá las orillas de la ría de Muros-Noia. Me llama la atención el hecho de que nunca, o casi nunca, los mandamases de nuestros pueblos se unan en un frente común para llevar a cabo un proyecto serio de creación de empleo. Es bien sabido que Noia, por ejemplo, no dispone de terrenos adecuados para la implantación de industrias: los espacios disponibles están divididos en cuarenta prados, cada uno de los cuales pertenece a cinco hermanos y que, en un buen número de los casos, no se hablan entre ellos. Unos quieren vender. Otros no. Los regidores de los diferentes municipios no están muy dispuestos a colaborar con sus homónimos vecinos. «Si consigo algo para mi pueblo, al vecino que le den morcilla», dicen, sin percatarse de que el proceso de industrialización debe proyectarse a nivel comarcal y no local. Y así nos luce el pelo.