DESDE FUERA | O |
10 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DÍAS ATRÁS, la Asociación de Actividades Empresariais de Noia celebró elecciones para renovar su junta directiva, con una participación mínima de los asociados en el proceso. Conscientes del riesgo que corría la entidad de desaparecer del mapa, la mayoría de los miembros que formaron parte del órgano rector en los últimos años optaron por seguir al frente, aún a sabiendas del difícil camino que tienen ante sí. Algo falla en las conexiones entre la patronal y sus afiliados. Si quieren salir del atasco, los componentes de la nueva directiva deberán averiguar dónde se encuentra el punto débil. Tendrán que hallar las fórmulas idóneas para hacer llegar su mensaje a los empresarios locales y para devolverles la confianza en la agrupación. El recién elegido presidente, Francisco Rodríguez, apuntaba a principios de esta semana algunos proyectos de interés para relanzar el colectivo y para colocar al municipio de Noia en un primer plano. Merece un voto de confianza y que se le dé un margen prudencial de tiempo para tratar de sacar adelante las iniciativas. Tampoco estaría mal que los poseedores del carné de socios se dieran cuenta de que la entidad no la integran sólo los directivos, sino todos y cada uno de los miembros.