Agentes de baja, de segunda actividad y vacaciones han precarizado la plantilla
12 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Las cuentas, aunque son claras, no dan. El problema es que esta situación afecta a la Policía Local de Boiro, que desde el pasado mes de diciembre está inmersa en una situación de precariedad que ha derivado en una caída drástica del servicio público que ofrece este cuerpo de seguridad que, solo en enero, implica que no exista servicio nocturno (a excepción de los sábados y vísperas de festivos, que suman cinco noches) y el de tarde se vea reducido también.
Para empezar, la plantilla del citado departamento municipal está formada por 19 agentes, de los que, según parece, uno está en comisión; ejerce de conserje en un edificio público boirense;
tres agentes más están en segunda actividad; otros de baja, que, además, todo indica que serán prolongadas; el inspector, que es el máximo responsable del departamento, trabaja por las mañanas; y, a mayores, hay que dedicar tiempo a impartir la asignatura de seguridad vial en los centros educativos de primaria del término. A todo esto, y en diciembre, hubo que añadir las ausencias de los compañeros que disfrutaron sus vacaciones.
La consecuencia directa de este escenario empezó en diciembre, y motivó que únicamente se hicieran servicios de noche los fines de semana completos, además de vísperas de festivo. En enero, los turnos se han visto todavía más mermados, y los agentes solo trabajan, de noche, los sábados y vísperas de festivos. El día 7, la guardia de la mañana, se completó por un solo agente, ya que el compañero asignado tuvo un problema familiar y no había otro que lo reemplazara. En esta semana, concretamente el lunes, tampoco hubo agentes durante la tarde.
Desgaste interno
Las fuentes consultadas en el Concello señalan que esta situación de interinidad que atraviesa la Policía Local de Boiro genera un desgaste interno, ya que, por ejemplo, en diciembre fueron varios los agentes que tuvieron que ceder tiempo libre de sus turnos de libranza para cubrir las carencias y reforzar la presencia en la calle atendiendo a la excepcionalidad del período vacacional. Una situación que en enero no se repetirá.
La intención del Concello es contratar ocho auxiliares, aunque este anuncio tampoco ha generado demasiado entusiasmo, ya que, según las mismas fuentes, esas posibles contrataciones son de personas en formación, no de profesionales experimentados.
«Es necesario aumentar la dotación, pero hasta ahora fue imposible»
El regidor boirense, Juan José Dieste, conoce y reconoce la situación que atraviesa la plantilla que integra la Policía Local, de la que dice: «Es necesario aumentar la dotación, pero hasta ahora fue imposible por diferencias de criterio entre interventores y secretarios municipales en relación a la ley impuesta desde Madrid por contención del gasto. Llevo cinco años de alcalde y siempre se han hecho todos los esfuerzos posibles para garantizar los servicios. La situación que vivimos ahora es puntual, y espero que se solucione lo antes posible. De todas formas, este problema ya se veía venir en noviembre, y de ahí la petición hecha de agentes auxiliares».