Tuvo rifirrafes tanto con electores como con los apoderados e interventores de distintos partidos
24 may 2015 . Actualizado a las 19:54 h.«¿Oistes o que pasou na mesa de Comoxo?». Ese es el comentario que lleva todo el día circulando por los colegios electorales de Boiro. «Non se fala doutra cousa", insisten los interventores. ¿Qué pasó en Comoxo, una pequeña aldea de Boiro? Todo tiene que ver con las rígidas normas marcadas por la presidenta de la mesa. Por la mañana, advirtió a varias personas que iban con niños a votar de que los menores de edad no podían estar en aquel lugar. Una madre, según explicaron distintos testigos, llegó a marcharse sin ejercer su derecho al sufragio y con un enfado importante encima. Luego, regresó y sí depositó su papeleta. La presidenta también tuvo rifirrafes con los interventores, a los que obligó a retirar sus carpertas con los emblemas de sus partidos de encima de la mesa, alegando que se trataba de propaganda. La mujer, como los representantes de las distintas formaciones le hacían caso omiso, llegó a llamar a la Guardia Civil. Ya por la tarde las aguas están bajando más calmadas, y sí pudieron entrar niños a votar con sus padres. Se supone que la presidenta actúa respaldada por el reglamento, pero los apoderados e interventores señalaban que todo el mundo está atónito porque jamás se toparon con un miembro de una mesa tan escrupuloso.